personas que han pasado por la mediación opinan

Personas que han pasado por la mediación opinan

Nuestra crisis matrimonial se hizo ingobernable durante el confinamiento. Cuando por fin pudimos buscar ayuda y salidas a una situación muy incómoda, tuvimos la enorme suerte de dar con Marga. Fue una casualidad maravillosa. Desde el primer encuentro nos hizo comprender que su despacho (acogedor y muy bien dispuesto incluso para estos tiempos de pandemia) era nuestro espacio y que podíamos gestionar la mediaciación a nuestro ritmo: ir despacio, deprisa o interrumpir las sesiones para retomarlas cuando quisiéramos. Nos brindó un apoyo profesional con el que se fueron resolviendo todas nuestras preocupaciones: las dudas jurídicas, las tensiones emocionales, las cuestiones económicas…

En un tono siempre tranquilo y tranquilizador, con un enfoque asombrosamente empático, Marga consiguió que acercáramos posturas para que la convivencia en casa, mientras dure el proceso de divorcio, sea lo más cordial posible. Nos ha recordado en todo momento la importancia de que los padres se respeten y colaboren, a pesar de no ser pareja, para que los niños vivan la separación de la mejor manera posible. A pesar de lo difícil que es una ruptura, Marga siempre ha confiado en que podíamos llegar a un buen acuerdo para todas las partes. No hemos terminado el proceso ni hemos firmado aún el convenio regulador. Porque nos estamos tomando un tiempo por cuestiones logísticas y personales. Pero no tenemos ninguna duda sobre a quién a acudir en cuanto queramos retomar el divorcio. Marga nos ha tendido la mano, nos ha abierto la puerta y guarda minuciosamente nuestros acuerdos para que podamos retomarlos cuando queramos: cuando estemos preparados y consideremos que es el momento adecuado para nuestra familia. En definitiva, esta mediación nos ha aportado paz, un camino, una luz al final del túnel, y la certeza de que estamos en las mejores manos posibles. (C.)

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A y yo decidimos separarnos cuando nuestro hijo era pequeño. Nos costó mucho tomar la decisión. La tristeza y el dolor hacía que nos resultara difícil cualquier pequeña concreción al respecto.
Afortunadamente, empezamos a hacer mediación con Marga. Fue un proceso duro y precioso a la vez. Creo que nos ayudó tremendamente a ubicarnos como padres en la separación.
Marga nos ofreció un espacio neutral. Un espacio exquisito, de confianza y respeto, donde cada uno de nosotros pudo exponer sinceramente sus necesidades e implicaciones. Y así conseguimos concretar una estructura sólida y restablecer una relación amable y cariñosa, para continuar la crianza de nuestro hijo, como prioridad en nuestra relación.  (A.R)

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La mediación fue como un puente de diálogo, escucha y espacio para poder expresar lo que nos estaba pasando y ver dónde estaba cada uno. Hubo mucho respeto y acogida. Ahora estamos en otra época, todo ha ido a mejor. Estamos muy bien.
(O.L.D.)

 

Hemos podido hablar temas y resolver conflictos que nunca hubiéramos podido hablar en el despacho de un abogado. Al principio venía muy tensa y nerviosa pero me sentí desde el principio acogida y cuidada.
(M.F.)

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Hace unos días ratifiqué ante el juez el convenio regulador basado en el acuerdo de separación que construimos P y yo. No fue fácil, en nuestro caso particular abandonamos y reiniciamos varias veces la mediación, reflejo de nuestros miedos, nuestra resistencia al avance y a la separación, aunque los dos la deseasemos.
Fue emocionante haber podido firmar ese acuerdo, juntos, después de todo lo vivido: el dolor, el aparente desencuentro irreconciliable, la desesperanza de una resolución amistosa, la distancia afectiva,  el conflicto casi constante… Y aun así, me emociona recordar la inquebrantable confianza de Marga en nosotros:  ” podéis”, “vais a conseguirlo”… Pues  sí, lo conseguimos Marga…

(C.M.)

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Hablar a través de un mediador ayuda a escuchar. No hay: y tú más …, eso es posible porque no hay más interpretaciones que lo literal de lo expresado. Marga repite lo dicho, pregunta el significado de lo expresado para que no se pueda interpretar de otra forma diferente a la que el interlocutor quería decir. Eso es muy necesario cuando te enrocas en “TU visión de los hechos”. Pregunta, indaga, repregunta y, lo que parecía tan difícil de conseguir como es, darnos otra oportunidad, vemos que es completamente viable dado que, no hay tanta distancia entre ambos . El problema es, que somos incapaces de dialogar. Gracias a Marga aquí seguimos!! (L.)

….Acudimos finalmente a tu consulta y nos ayudaste con paciencia a aclarar hacia donde queríamos ir…. Separarme no significaba ir al infierno.  Si no hubiera sido por esas primeras dos o tres sesiones contigo, Marga, no hubiera dado el paso, me hubiera echado para atrás. Me has ayudado a ver la luz al final del túnel, a ver posibilidades donde veía sólo un agujero negro.

….Las anteriores veces que quise acudir a tu servicio de mediación me figuraba encontrar un lugar en el que me sentía lo suficientemente segura para poder plantear las cosas que me inquietaban en la relación y/o mi deseo de terminarla. Ahora que finalmente sí fuimos, pasó justo eso: se abrió un espacio en el que me atreví a decir cosas que no hubiera podido hablar si no. La pena es que cuatro años antes esto probablemente hubiera significado poder seguir adelante con nuestro matrimonio. Ahora fue un requisito para saber dónde estábamos cada uno y desde ahí poder elaborar el acuerdo de separación.  (A.I.)

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Mi hija y yo nos habíamos dejado de hablar cuando fuimos a mediación Una situación muy dolorosa la que nos tocó vivir,  la pérdida de comunicación con una hija adolescente.

Una situación muy dolorosa la que nos tocó vivir hace algunos años a mi hija adolescente y a mi.  La pérdida total de cualquier tipo de comunicación.

Tantas emociones se revuelven en tu interior…¿cómo manejo mi autoridad? El dolor, los miedos, la inseguridad, ¿la pérdida o la separación?.

¿Cómo salir de una relación sin comunicación, cuando ha sido la única alternativa para una relación irrespetuosa y agresiva?

Después de varios intentos con amigos, familiares, abogados y psicólogos, por fin, en la mediación encontramos la respuesta.

Un espacio creado para nosotras, para poder hablar, para poder escucharnos (al principio a través de los mediadores) un espacio para poder poner en su sitio tantas cosas que necesitábamos…..(R.T.V.)

 

La mediadora era el tamiz por el que pasaban todas las frases. Sin jamás constituirse en juez de la situación, era el garante de que lo que se decía no atentase contra el proceso de comunicación. A veces eran necesarias reinterpretaciones, aclaraciones, rectificaciones o matices, pero siempre todo ello en pos de la transparencia de una comunicación neutral. Su foco no estaba puesto en las partes, sino en el desarrollo del proceso.

Una función importantísima de la mediación de Marga era escuchar respetuosamente y reflejar lo dicho para asegurar su comprensión. Las emociones a flor de piel son suficientes para distorsionar cualquier mensaje y en un divorcio eso está a la orden del día. La mediadora se aseguraba de repetir lo que decíamos para garantizar que los mensajes eran los que habíamos querido transmitir y no otros de fabricación personal.  (texto completo en el blog) (S.B.)

Me he puesto a recordar la situación antes y después de la mediación y me doy cuenta de cómo pasamos de un estado de bloqueo y mucha desesperanza (llevábamos 3 años intentado separarnos!) y el ir viendo la luz poco a poco, aflojando los nudos que nos tenían tan atascados y volviendo a poder mirarnos sin rencor, haciéndonos cargo cada uno de lo suyo sin tanto reproche y sin salpicar a los demás, sobretodo al niño. Fue duro y trabajoso, pero desde luego no más que lo que llevábamos a las espaldas; aqui al menos el esfuerzo dió frutos rápidamente, sesión a sesión notábamos el avance, y además eran logros netos, conquistados por nosotros mismos! Me parece casi misterioso cómo una intervención no directiva es siempre más efectiva que todos los consejos y leyes del mundo!!
En fin que mi eterna gratitud y admiración porque creo que realmente lo hacéis muy bien!
(T.S)

 

 

Una de las vivencias más impresionantes  que tuve durante las primeras sesiones de mediación  fue que dos universos distintos pueden Ser. .. Increiblemente había espacio para los dos… de verdad… No era necesario desoir, cuestionar, o destruir lo que el otro dijese para sostener lo propio… porque ambos planteamientos podian  Ser (texto completo en el blog)( C .M.)

 

Tu empatía me ha ayudado a desencabronarme muchísimo. Un desenlace familiar necesita mucha escucha de la tuya y pocas leyes normativas.
(J. L.)

La mediación me sirvió porque pude decirle cosas y plantear problemas que de otro modo no me habría sido posible.
(J.G.M.)

Vivimos lejos el uno del otro y la mediación nos ha ayudado a tener una actitud flexible y colaboradora, muy necesaria en mi situación.
(J.A.)

 

Me hubiera gustado tener apoyo psicológico durante la mediación porque fue muy duro todo el proceso de separación.
(M.G.)

 

Me fue muy útil para saber cómo estaba la relación y como estaba yo en la relación. Me clarificó mucho.
(M.Z.)

 

Me sirvió para entender muchas cosas, cambié de actitud, enfoqué la relación de otra forma.
(D.L.)

 

Me ayudó mucho en la separación, la niña está más tranquila y contenta, si fuera necesario lo volvería a solicitar.
(R.A.S.)

 

Fue muy útil porque nos enseñaron a comunicarnos a mi hijo y a mí. Adquirí nuevas habilidades.
(B.H.)

Aprendí a relacionarme con mi hija de una forma más constructiva y positiva, ahora nos llevamos muy bien y aunque se ha independizado nos hemos ido juntas de vacaciones.
(R.T.)

No recomiendo la mediación si no hay compromiso e implicación por las dos partes.
(I.G)

 

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